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Comunicar el Medio Ambiente

Publicado el 29/06/2017

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Este documento viene a cubrir un hueco en el espacio de la comunicación ambiental de las empresas y de las administraciones públicas.

En la sociedad de la información, donde se produce casi a diario una revolución en el campo de las telecomunicaciones, es preciso, más allá de la continua adaptación de nuestras costumbres a los avances tecnológicos, una nueva definición de los parámetros que determinan la comunicación. Se mantienen los actores básicos de la misma, el emisor y el receptor, instituciones y ciudadanos, pero los profundos cambios que se producen en los medios de transmisión y almacenamiento, las nuevas posibilidades que se abren en cuanto a las formas de presentar y complementar un mensaje y, sobre todo, el nuevo escenario que plantea la globalización de la información, obligan a un replanteamiento de las estrategias de todo aquel que quiere decir algo.

El Medio Ambiente no es ajeno a esta realidad. Muy al contrario, todos los actores y analistas de la salud ambiental de nuestro entorno coinciden en señalar a la comunicación como una de las principales herramientas, cuando no la primera, de protección ambiental a nuestro alcance. Los 6.000 millones de personas que interactuamos con nuestro planeta tendremos que saber que existe una riqueza natural sin la cual no podemos vivir y que debemos conservar, tendremos que saber cómo estamos afectándola con nuestra actividad y tendremos que aprender cómo corregir los daños que ya le hemos causado. En definitiva, precisamos de una comunicación ambiental eficaz para minimizar el impacto humano sobre la naturaleza, ya sea en cuanto a la mera transmisión de la información o en cuanto a sus vertientes formativas, educacionales o persuasivas. Todavía nos encontramos en un estadio en el que la desinformación es muy abundante en el terreno ambiental, bien por exceso, bien por defecto. Las causas, como bien se apunta en esta obra, suelen hallarse casi siempre en la dificultad de dominar las dos materias, comunicación y medio ambiente, para poder optimizar los esfuerzos y garantizar unos resultados eficaces.

Por esta razón, el medio ambiente necesitaba que alguien escribiera este libro y aportara un poco de luz sobre las diferentes caras de la comunicación ambiental. Todas las imbricaciones que afloran de esta relación, el marco legal, la capacitación de profesionales, la propia gestión del conocimiento, la concienciación social, la selección de los códigos, la planificación de estrategias, etc., son analizadas en esta obra sin perder, pese a las dimensiones del repertorio a abarcar, rigor alguno en su tratamiento. La distinción inicial que hace el autor entre los ámbitos emisores del mundo empresarial y de las administraciones públicas canaliza la descripción de herramientas, el estudio de casos reales y la proposición de pautas a seguir, desde uno u otro lado, a la hora de abordar la comunicación ambiental. Su lectura, incluso para quienes no se encuentren entre los profesionales que debieran adoptarlo como manual de trabajo, debe hacernos reflexionar sobre la necesidad de conocer mejor la naturaleza si queremos que se conserve igual o mejor para nuestros hijos.

Agradeciéndole por ello a Luis Hernández que se haya embarcado en su elaboración, les dejo en sus manos con un ruego personal: apliquen lo que aquí aprendan, todos ganaremos.

Os invitamos a que consultéis este completo documento.