Por ello debe realizarse una limpieza exhaustiva de filtros, sondas, cámaras, líneas de muestra y sensores críticos (como los de oxígeno Disuelto, Turbidez y pH), para evitar derivas en los reactores biológicos y garantizar el cumplimiento de los límites de vertido de forma continua.
Frecuencia recomendada: quincenal o mensual.














