es
es en
Teléfono +34 985 73 39 52

Actualidad

Contaminación en los colegios y centros educativos, ¿cuándo hay que ventilar las aulas?

Publicado en 29 septiembre, 2025

Calidad de aire en interior,

Actualizado el 29/09/2025

Pocos temas ocasionan tantos quebraderos de cabeza en padres y madres como la salud de sus hijos o hijas. Pero, si preocupa lo que comen, lo que beben o los materiales con los que se fabrican sus juguetes, ¿por qué la contaminación en los colegios a la que se exponen los niños no despierta la misma inquietud?

Como ya comentábamos en el artículo «Calidad del aire interior en colegios y escuelas infantiles, ¿por qué es importante una correcta ventilación?«, la calidad del aire interior (CAI) en los colegios es un pilar fundamental para la salud y el rendimiento académico de los alumnos. Un ambiente cargado de contaminantes, con exceso de dióxido de carbono (CO₂), o presencia de compuestos orgánicos volátiles (COV) y Material Particulado (PM) puede provocar somnolencia, falta de concentración e incluso aumentar la transmisión de virus.

Sin embargo, la pregunta clave no es si debemos ventilar sino cuándo y cómo hacerlo de manera inteligente y eficiente. Abrir las ventanas sin un criterio puede ser contraproducente, introduciendo más contaminación del exterior o generando un gasto energético insostenible.

¿Cómo saber cuándo ventilar correctamente las aulas en colegios y escuelas? Guía práctica

Para saber cómo mejorar la contaminación del aire en el interior y aplicar protocolos de ventilación en las aulas verdaderamente efectivos, es importante comprender los puntos críticos que ponen en riesgo la calidad del aire.

Información acerca de la calidad del aire interior

Ventilación de las aulas en base a los umbrales de CO₂

El dióxido de carbono (CO₂) es el indicador de referencia para medir la calidad del aire en espacios interiores ocupados. Lo exhalamos al respirar, por lo que su concentración aumenta rápidamente en un aula llena. Un nivel elevado de CO₂ no sólo indica una ventilación deficiente, sino que se correlaciona directamente con un mayor riesgo de contagio de enfermedades respiratorios y una disminución del rendimiento cognitivo.

Actuar basándose en umbrales medibles es fundamental, por lo que es necesario contar con medidores de CO₂ y calidad del aire interior que determinen en tiempo real las concentraciones de los contaminantes atmosféricos.

  • Nivel Óptimo (<800 ppm): se considera una calidad del aire interior buena. En este rango, el confort y la capacidad de concentración son máximos.
  • Nivel de Aviso (800 – 1.000 ppm): si la concentración de dióxido de carbono se encuentra en este umbral, esto indica que la ventilación es insuficiente y debe iniciarse o reforzarse. Es el momento de contar con una alerta automática que nos indique que es el momento de actuar sobre la ventilación antes de que los efectos del CO₂ sean más notables.
  • Nivel Alto (> 1000 ppm): el RITE determina la calidad del aire interior tipo IDA 2 para aulas y espacios educativos, estableciendo 1000 ppm de CO₂ como el valor máximo aceptable en condiciones de funcionamiento normal.

Horarios óptimos para ventilación en centros educativos

Ventilar un aula no debe ser un acto aleatorio. La calidad del aire exterior fluctúa a lo largo del día, especialmente en entornos urbanos. Abrir las ventanas durante picos de contaminación puede introducir en el aula partículas PM 2.5, óxidos de nitrógeno (NOx) y otros contaminantes perjudiciales.

Para maximizar los beneficios y minimizar los riesgos, es recomendable tener en cuenta lo siguiente:

  • Ventilar a primera hora de la mañana, antes de que lleguen los alumnos, pero evitando las horas punta de tráfico (entre las 8:00 y las 9:30) para evitar que entre contaminación del exterior.
  • Abrir las ventanas y puertas para una ventilación cruzada durante el recreo, aprovechando que las aulas están vacías.
  • Siempre que alguno de los parámetros de contaminación del aire interior supere el umbral establecido (CO₂, COVs, Partículas PM…), para lo que es necesario medir la calidad del aire en el aula en tiempo real.

El reto energético: ventilación efectiva y sostenible en los centros educativos

Con el fin de tener un protocolo de ventilación sostenible y confortable, es importante adaptarse a las condiciones climáticas y especialmente al consumo energético en calefacción y refrigeración.

La ventilación en invierno tendrá como objetivo renovar el aire perdiendo la menor cantidad de calor posible. Para ello, en lugar de dejar las ventanas entreabiertas durante horas, es más eficiente abrirlas por completo durante periodos cortos (3-5 minutos) varias veces al día, lo que permite una renovación rápida del aire sin que las superficies se enfríen significativamente, facilitando así la recuperación de la temperatura de confort.

Siempre que se pueda será recomendable priorizar la ventilación cruzada, abriendo una puerta y una ventana en lados opuestos para maximizar el flujo del aire y reducir el tiempo necesario de ventilación.

En verano, el reto consiste en ventilar eficazmente sin sobrecalentar el aula. La ventilación a primera hora, aprovechando el momento más fresco del día, permitirá refrescar la masa térmica del edificio y el uso de persianas, toldos o cortinas en las ventanas expuestas al sol permitirá mantener las ventanas abiertas sin que la radiación solar directa aumente drásticamente la temperatura interior.

Al igual que en invierno, la ventilación cruzada será la estrategia más eficaz para mejorar la sensación de confort térmico y renovar el aire de manera eficiente.

Al igual que ocurre con los contaminantes del aire, con el fin de saber si las condiciones de confort térmico (temperatura y humedad) están dentro de los rangos aceptables, es fundamental contar con una medida en tiempo real de temperatura y humedad relativa que permita acortar o alargar los periodos de ventilación con el objetivo de mantener la calidad del aire y el confort en el aula.

¿Por qué usar un medidor de calidad del aire interior para optimizar la ventilación en las aulas? Principales ventajas

Las estrategias de ventilación en las aulas de los centros educativos suelen ser a menudo ineficientes, puesto que básicamente se realizan «a ojo» en base al criterio propio de las personas presentes en el aula.

Esta forma tan subjetiva provoca a menudo que tanto alumnos como profesores permanezcan largos periodos de tiempo respirando un aire contaminado y de mala calidad.

En este punto es donde el uso de un sistema de monitorización de la calidad del aire en tiempo real como Nanoenvi IAQ juega un papel fundamental, transformando la gestión de la ventilación en una ciencia precisa.

  1. Visibilidad total. El medidor proporciona datos constantes y fiables de los parámetros clave (CO₂, humedad, temperatura, COVs, partículas PM2.5), haciendo visible lo invisible y permitiendo entender qué está pasando en el aire del aula en cada momento.
  2. Eficiencia energética y económica. Ventilar de forma indiscriminada o sin criterio puede disparar las facturas de calefacción o aire acondicionado. El monitor CAI Nanoenvi IAQ indica el momento exacto en el que la ventilación es necesario y cuando se pueden cerrar las ventanas de forma extremadamente sencilla gracias al código de colores led incluidos en el dispositivo, optimizando el consumo energético sin sacrificar la calidad del aire.
  3. Garantía de un entorno seguro. Gracias a sus alertas programables, el personal del centro puede ser notificado automáticamente cuando un parámetro supere el umbral recomendado, permitiendo una actuación inmediata antes de que la calidad del aire se degrade.
  4. Decisiones basadas en datos. El uso de este sensor permite crear protocolos de ventilación a medida para cada espacio, adaptados a la ocupación, uso y condiciones específicas y asegurando que las medidas tomadas son siempre las más efectivas.

Conclusión: saber cuándo y cuánto ventilar ya no será una incógnita

Garantizar una buena calidad del aire en los colegios y escuelas es un desafío con múltiples variables. No se trata simplemente de abrir las ventanas, sino de hacerlo en los horarios óptimos para evitar la contaminación del exterior, actuar cuando los niveles de CO₂ lo exigen, adaptar las estrategias al clima de cada estación y a la actividad de cada aula.

Gestionar todo esto en base a la intuición es completamente ineficaz. La clave para una ventilación verdaderamente eficiente y exitosa reside en la monitorización continua.

Poder ver, entender y actuar sobre la calidad del aire en tiempo real es lo que nos da el uso de tecnologías como el medidor Nanoenvi IAQ: una herramienta que permite pasar de una ventilación reactiva y manual a una estrategia proactiva e inteligente para garantizar la salud y el rendimiento académico de los estudiantes.

Destacada medidor de calidad del aire en transporte urbano

Referencias:

  • Asere, L., & Blumberga, A. (2018). Energy efficiency – indoor air quality dilemma in public buildings. Energy Procedia, 147, 445-451. doi:http://doi.org/c3gf
  • Oliveira, M., Slezakova, K., Delerue-Matos, C., Pereira, M., & Morais, S. (2019). Children environmental exposure to particulate matter and polycyclic aromatic hydrocarbons and biomonitoring in school environments: A review on indoor and outdoor exposure levels, major sources and health impacts. Environment International, 124, 180-204. doi:http://doi.org/c3p2
  • Rivas, I., Querol, X., Wright, J., & Sunyer, J. (2018). How to protect school children from the neurodevelopmental harms of air pollution by interventions in the school environment in the urban context. Environment International, 121, 199-206. doi:http://doi.org/gfncj8
  • Laboratorio de Investigación en Fluidodinámica y Tecnologías de la Combustión (LIFTEC) Centro Mixto Univ. Zaragoza / CSIC
  • https://www.ucm.es/file/medicion-de-co2-y-ventilacion-ucm
Contaminación en los colegios y centros educativos, ¿cuándo hay que ventilar las aulas?

¿Quieres saber más sobre Envira?

Contactanos