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La UE pide acelerar las medidas para que en 2021 los edificios nuevos tengan consumo de energía nulo

Publicado el 09/09/2016

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Las directrices establecidas en una nueva Recomendación, además de contribuir a garantizar que a 31 de diciembre de 2020 todos los edificios nuevos sean ya edificios de consumo de energía casi nulo (EECN), ayudará a los Estados miembros a elaborar planes nacionales que permitan aumentar el número de esos edificios.



El 2 de agosto se
publicó en el  DOUE L 208 la Recomendación(UE) 2016/1318 de la Comisión, de 29 de julio de 2016, sobre las directrices
para promover los edificios de consumo de energía casi nulo y las mejores
prácticas para garantizar que antes de que finalice 2020 todos los edificios
nuevos sean edificios de consumo de energía casi nulo.

Tras la introducción de los requisitos de eficiencia
energética en las ordenanzas de construcción nacionales, los nuevos edificios solo consumen hoy la mitad de energía que los
edificios comunes construidos desde la década de los ochenta.

La Directiva relativa a la eficiencia energética de los
edificios («la DEEE») establece con claridad la exigencia de que todos los
edificios nuevos tengan a finales de esta década un consumo de energía casi
nulo o muy bajo y puedan calificarse como edificios de consumo de energía casi
nulo (EECN). El parque inmobiliario
actual,
sin embargo, es viejo e
ineficiente y su renovación se está realizando con lentitud
. Por ello, en
sintonía con la DEEE, es preciso que los
edificios existentes se reformen gradualmente
para que adquieran unos
niveles de eficiencia similares.

Actualmente, hay dos requisitos de capital importancia,
garantizar que todos los edificios nuevos sean edificios de consumo de energía
casi nulo no después del 31 de diciembre de 2020 (o dos años antes en el caso de
los edificios públicos) e impulsar la transformación del parque inmobiliario
existente para que adopte unos niveles de eficiencia similares a los de los
EECN.

Por «edificio de consumo de energía casi nulo» debe
entenderse un edificio con un nivel de eficiencia energética muy alto. La
cantidad casi nula o muy baja de energía requerida debería estar cubierta, en
muy amplia medida, por energía procedente de fuentes renovables, incluida energía procedente de fuentes
renovables producida in situ o
en el entorno
.

Se recomienda a los Estados miembros que las definiciones de
EECN que apliquen a nivel nacional integren un nivel de ambición
suficientemente alto que no esté por debajo de los niveles óptimos de
rentabilidad de los requisitos mínimos previstos; se les recomienda, asimismo,
que utilicen fuentes de energía renovables en el marco de un diseño integrado a
fin de respetar los requisitos hipoenergéticos de los edificios de consumo de
energía casi nulo. Los valores de referencia recomendados son:

·        
Zona mediterránea:

o  
Oficinas:
20-30 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de
energía primaria de 80-90 kWh/(m2/año) cubierto por 60 kWh/(m2/año) procedentes
de fuentes renovables in situ.

o  
Vivienda
unifamiliar nueva
: 0-15 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con,
normalmente, un uso de energía primaria de 50-65 kWh/(m2/año) cubierto por 50
kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ.

·        
Zona
oceánica
:

o  
Oficinas:
40-55 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de
energía primaria de 85-100 kWh/(m2/año) cubierto por 45 kWh/(m2/año)
procedentes de fuentes renovables in situ.

o  
Vivienda
unifamiliar nueva
: 15-30 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con,
normalmente, un uso de energía primaria de 50-65 kWh/(m2/año) cubierto por 35
kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ.

·        
Zona
continental
:

o  
Oficinas:
40-55 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de
energía primaria de 85-100 kWh/(m2/año) cubierto por 45 kWh/(m2/año) procedentes
de fuentes renovables in situ.

o  
Vivienda
unifamiliar nueva
: 20-40 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con,
normalmente, un uso de energía primaria de 50-70 kWh/(m2/año) cubierto por 30
kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ.

·        
Zona nórdica:

o  
Oficinas:
55-70 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con, normalmente, un uso de
energía primaria de 85-100 kWh/(m2/año) cubierto por 30 kWh/(m2/año)
procedentes de fuentes renovables in situ.

o  
Vivienda
unifamiliar nueva
: 40-65 kWh/(m2/año) de energía primaria neta, con,
normalmente, un uso de energía primaria de 65-90 kWh/(m2/año) cubierto por 25
kWh/(m2/año) procedentes de fuentes renovables in situ.

Se deberá garantizar un ambiente interior adecuado en el
parque inmobiliario europeo para evitar en él el deterioro de la calidad del
aire y asegurar unas buenas condiciones de confort e higiene.

Para poder garantizar que los edificios nuevos sean EECN
antes de que finalice 2020, los Estados miembros deberán evaluar lo antes
posible si se precisa o no adaptar las prácticas existentes. Se recomienda
igualmente que los Estados miembros
determinen el mecanismo
que utilizarán para
supervisar el cumplimiento de los objetivos EECN
y que estudien la
posibilidad de imponer sanciones
diferenciadas para los edificios nuevos una vez que hayan pasado las fechas
límite que establece la DEEE para los EECN.

Las políticas y demás medidas
adoptadas para la promoción de los EECN deben ser más específicas a fin de que su contribución al logro de los
objetivos EECN resulte clara. Se recomienda, pues, una conexión más fuerte y
estrecha entre políticas, medidas y objetivos EECN. Para facilitar la
comunicación de la información relativa a esas políticas y medidas, la Comisión
ha puesto a disposición de los Estados miembros un modelo, de uso no
obligatorio, que se recomienda a fin de simplificar el análisis y comparación
de los planes.





































































La Comisión recomienda que los Estados miembros aceleren los avances en la aplicación
de políticas de apoyo que se dirijan específicamente a la renovación del parque mobiliario existente con vistas a su
adaptación a los niveles EECN. Los Estados miembros deben articular una mezcla
coherente de instrumentos políticos (paquetes de medidas) para ofrecer la
necesaria estabilidad a largo plazo a quienes inviertan en el sector de la
construcción eficiente (incluidos los proyectos de renovación profunda de
edificios para su adaptación a los niveles EECN). Se recomienda la recogida de
datos fiables para supervisar los efectos de las políticas aplicadas y poder
así responder a las necesidades específicas y supervisar la renovación del
parque inmobiliario.