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El Comité Económico y Social Europeo (CESE) avala el fracking

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Nuevo Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones sobre la exploración y producción de hidrocarburos (como el gas de esquisto) utilizando la fracturación hidráulica de alto volumen en la UE [COM(2014) 23 final] (2014/C 424/05) (DOUE nº C 424 de 26/11/2014).. Afirma que los recursos de hidrocarburos no convencionales pueden constituir un factor de crecimiento en Europa; que las materias primas son relativamente escasas en la UE; y que ninguna actividad humana está totalmente exenta de riesgos y una gestión racional del riesgo debe formar parte integrante de toda actividad humana.. A fin de garantizar la aceptación de esta nueva tecnología por parte de los ciudadanos, es de suma importancia un alto nivel de transparencia en cada proyecto de exploración u explotación.. El CESE concluye que se considera adecuada la actual normativa de la UE y cubre la mayoría de los aspectos relacionados con la fracturación hidráulica, por lo que no es necesario, por ahora, adoptar una directiva específica para el gas de esquisto. En el futuro, este aspecto debería estudiarse nuevamente en caso de que aumente considerablemente el volumen de esta actividad.

El 22 de enero de 2014, la Comisión Europea decidió consultar al Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones sobre la exploración y producción de hidrocarburos (como el gas de esquisto) utilizando la fracturación hidráulica de alto volumen en la UE COM(2014) 23 final. En sesión del 4 de junio de 2014, el Comité Económico y Social Europeo aprobó por 163 votos a favor, 18 en contra y 10 abstenciones el presente dictamen.

La seguridad y la sostenibilidad del abastecimiento son pilares fundamentales de la política energética de la UE. No obstante, dado que el desequilibrio en el sistema, provocado por las fuentes eólicas y solares, aún no puede compensarse sin comprometer otros objetivos como, por ejemplo, reducir las emisiones de carbono y aumentar la eficiencia, el gas no convencional parece ser una opción viable que ayudará a facilitar la transición energética.

Cualquier debate sobre la fracturación hidráulica de alto volumen, también conocida como fracking, debe apoyarse en hechos y conclusiones, aunque también es necesario tener en cuenta factores subjetivos importantes como, por ejemplo, la percepción del riesgo por parte de los ciudadanos.

La fracturación suscita preocupación por sus efectos sobre la salud pública y el medio ambiente, mientras que los ciudadanos han venido denunciando un nivel insuficiente de transparencia y consulta sobre las actividades de extracción de gas de esquisto. Es necesario informar mejor a las comunidades afectadas, así como una mayor participación local en los procesos decisorios sobre proyectos específicos, incluidas las evaluaciones de impacto. La Recomendación facilita la puesta en marcha de procesos de autorización transparentes para las actividades de prospección en aquellos países que consideran la utilización de hidrocarburos no convencionales indispensable para su suministro energético.

También deberían exponerse detalladamente los beneficios para las comunidades locales (infraestructuras, empleo, impuestos, cánones, etc.). Se considera muy importante que los ingresos en concepto de cánones e impuestos sobre el consumo se compartan de manera transparente y previsible con los entes locales, para poder compensar a las comunidades locales por cualquier consecuencia negativa de las actividades de extracción y reducir su oposición a este tipo de proyecto. El CESE recomienda incluir esta cuestión en la Recomendación de la Comisión.

El CESE hace hincapié en que estos recursos de hidrocarburos no convencionales pueden constituir un factor de crecimiento en Europa, siempre que su explotación se ajuste a un marco institucional adecuado. Para evitar una descompensación de las redes eléctricas, es necesaria una producción relativamente limpia, fiable y flexible, basada en combustibles fósiles. Además, las crisis políticas que se producen con frecuencia en la vecindad oriental de la UE (como los últimos acontecimientos en Ucrania) demuestran lo importante que resulta una diversificación adecuada de las fuentes de suministro.

El CESE reconoce que la tecnología de extracción de hidrocarburos no convencionales. Las principales preocupaciones medioambientales y de seguridad se han abordado con éxito y de manera creíble, y se han reducido los riesgos en zonas de vital importancia para el medio ambiente. El consumo de agua no es tan elevado como a veces se supone; las sustancias químicas empleadas están reguladas (con arreglo al Reglamento REACH) y no debe utilizarse ninguna sustancia peligrosa; las fugas de gas deben gestionarse de manera apropiada, al igual que la combustión en antorcha del gas residual. Es aplicable el principio de «quien contamina paga». Sin embargo, es necesario realizar un estrecho seguimiento, en particular, del riesgo de contaminación del agua; debe prestarse especial atención a las zonas que sufren escasez de agua. El CESE recomienda revisar lo antes posible ambos documentos de la Comisión a fin de incorporar las sugerencias que se formulan a continuación.