Casos de éxito

Monitorización de H2S en el Metro de Paris

ENVIRA Sostenible suministra sensores de la calidad del aire en el Metro de París para la mejora del confort y la seguridad de usuarios y trabajadores.

 

Cerca de cien millones de personas en todo el mundo utilizan diariamente para sus desplazamientos los transportes metropolitanos subterráneos, cuyas redes contribuyen a reducir el tráfico rodado en superficie en las ciudades y son vistas por tanto como infraestructuras amigables desde el punto de vista medioambiental. Sin embargo, la calidad de aire en muchos de estos metros representa un problema cuando no un riesgo potencial para la salud tanto de los trabajadores del metro como de los usuarios del mismo, especialmente para personas con problemas cardiovasculares y respiratorios.

Estudios publicados sobre la calidad del aire en los metros de ciudades tan diferentes como Los Ángeles, Barcelona, Milán, Paris, Praga, Roma, Estocolmo, Seúl, Shanghái y Taipéi muestran de una forma consistente concentraciones elevadas de partículas y en varios casos de sulfuro de hidrógeno (H2S), un gas incoloro y tóxico, cuyo olor (como a huevo podrido) es el de la materia orgánica en descomposición.

Las partículas se originan por un lado por resuspensión de material depositado en túneles y estaciones, entradas de aire contaminado del exterior y por el rozamiento de las ruedas (metálicas  o neumáticas) con los rieles. En el caso del H2S el origen puede ser diverso. El principal se debe a la descomposición por parte de bacterias anaerobias de la materia orgánica que procede de las fugas de los sistemas de saneamiento urbano, que normalmente están alrededor de los túneles de metro.

Un informe elaborado por E. Lorans en el Metro de París demostró la presencia de H2S en varias estaciones y en especial en la línea 14. En este caso, la presencia de este gas se debe en gran medida a las características de los materiales de construcción empleados.

El olor de H2S es fácilmente perceptible por los usuarios debido al bajo umbral olfativo (entre 8 a 17 ppb). Algunas mediciones realizadas en las estaciones de Pyramides y de Madeleine muestran niveles medios de 3 PPM, con picos de hasta 7 PPM.

En ambos casos, además de las molestias a trabajadores y usuarios por el mal olor de este gas, se une el hecho de que en altas concentraciones es altamente tóxico para las personas y produce daños en los sistemas eléctricos al reaccionar muy activamente con el cobre de los circuitos, siendo especialmente preocupante la afectación de los sistemas de seguridad.

La calidad del aire en una plataforma de metro depende de una compleja combinación de factores como método de ventilación, velocidad y frecuencia de los trenes, materiales de las ruedas y mecanismos de frenada, presencia de fugas en los sistemas de saneamiento, etc.

ENVIRA Sostenible  ha desarrollado la tecnología NanoenviTM que realiza una medición en continuo de estos contaminantes, de forma que permite a los gestores de las instalaciones metropolitanas disponer de información en tiempo real del estado de las infraestructuras y acometer acciones para mejorar la calidad del aire y consecuentemente la confortabilidad y seguridad de las personas.

En el caso del Metro de Paris se han suministrado cinco equipos que se han instalado en los diferentes túneles, de forma que los responsables de mantenimiento tienen una información de primera mano del estado de este gas tóxico para actuar mediante limpieza y así proteger la salud y confort tanto de viajeros como de los propios empleados de la instalación.

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